La dominación extranjera y el régimen Martelly en Haití

Por la Coalición de haitianos en Montréal contra la ocupación de Haití (RE.H.MON.CO)

Enviado a AlterPresse el 6 febrero 2016 –

Desde la caída de Duvalier, hay una injerencia cada vez más accentuada de los países imperialistas en Haití.

Que esta injerencia toma la forma de una exigencia de organizar, por todos los medios, las elecciones inmediatamente después de la caída de la dictadura, elecciones, como bien lo vió Karl Lévèque, “teledirigidas desde Washington”;

Que toma la forma del golpe de Estado sangriento de 1991, financiado en gran parte por la CIA;

Que se presenta en la forma, a partir de 1994, de la imposición del programa de ajuste estructural que destruyó lo que quedaba de la industria y de la agricultura nacional (¿nunca sabremos el impacto de este programa en la población: el número de niños muertos de desnutrición o que sufren de deficiencia alimentaria?);

Y, por último, que toma la forma actual de una ocupación militar bajo la cobertura de las Naciones Unidas;

Que al tomar todas estas formas, esta injerencia es cuando menos responsable de la muerte de miles de nuestros compatriotas y el empobrecimiento sistemático y continuo de nuestro país.

Hoy en día, después de cinco años del poder mafioso de Martelly, se ve la obra en todo su “esplendor”.

Se esconde cada vez menos detrás de los artilugios lingüísticos e incluso una apariencia de democracia: impone sus secuaces e insiste para que el país sea aún más sujeto a los dictados del imperialismo.

Su presencia durante la “dictadura” carnavalesca, sucia e indecente de Martelly jamás ha sido tan pesado e imponente. Alcanzó como Lenin diría su “etapa superior”. Es por eso que aparece desnuda y sin complejos en todas sus contradicciones.

Sus múltiples caras ya son conocidas: está la de Bill y Hillary Clinton, de Hollande, de estos múltiples personajes a veces conocidos, a veces oscuros, que tejen en plena luz del día y en la oscuridad, los hilos de la opresión, de la explotación, de la miseria del pueblo.

Ahora, después del quinquenio de la vergüenza de Martelly, los ciudadanos honrados reclaman y tratan de comprender las razones de esta presidencia. ¿Por qué, de hecho, la “comunidad internacional” puso sus miras en este “músico” neoduvalierista, afectado del narcisismo más profundo? ¿Por qué no impuso por ejemplo a una Myrlande Manigat o un Jude Célestin, o incluso un Evans Paul (K-plim), candidatos que no representan ninguna amenaza a los “intereses extranjeros” en el país?

Responder a estas preguntas es analizar con precisión la forma actual de la dominación extranjera de Haití.

¿Por qué Martelly ? Porque se presentó desde el principio como el “candidato” listo para aceptar todas las condiciones imaginables para abrir el territorio al saqueo sistemático de los recursos naturales y a la explotación económica más violenta. El ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton entendió bien el mensaje detrás de la consigna “Haiti is open for business!” (¡Haití está abierta para los negocios!). Vio en Martelly el hombre que necesitaba para finalizar el plan para transformar el país en un vasto campo de zonas francas.

¿Por qué Martelly ? Porque la oligarquía lo considera un bufón que puede entretener al pueblo, aterrorizándolo cuando sea necesario, hacer que baile halagando sus “instintos bajos”: la imagen racista y degradante de un pueblo que, a los ojos de oligarquía, solo actúa bajo la influencia del palo, el kleren o el tambor. ¿Quién mejor para dirigir un pueblo así que un Sweet Mickey?

¿Por qué Martelly? Porque es un personaje hiperactivo (como también lo es su alter ego Laurent Lamothe) que se involucra en montones de “programas de desarrollo” tan fantasiosos como utópicos, siendo el objetivo dar la impresión de estar haciendo algo. El imperialismo utiliza este tipo de individuo para reforzar el mito del desarrollo económico a través de múltiples proyectos sin vínculos entre ellos y sin un impacto real en las estructuras sociales y económicas que reproducen la exclusión, la opresión y la pobreza.

¿Por qué Martelly? Porque nuestro hombre, a pesar de su ignorancia, su bufonería y su grosería desplegada (quizá debido a ella), es visto como un aliado confiable de la oligarquía y del imperialismo. Se ejecuta órdenes sin chistar y considera al pueblo como un grupo de “nativos” sin derechos y sin humanidad.

Hoy en día, la crisis estructural aparece claramente en la escena política como un factor clave. El gran desafío por delante de las organizaciones populares es el de transformar la conciencia política de esta crisis en un movimiento organizado y estructurado. El proceso electoral controlado por la oligarquía y el imperialismo está ahora relegado al basural de la historia. El futuro de nuestro país depende cada vez más de las luchas de las verdaderas organizaciones progresistas y populares!

Coalición de haitianos en Montréal contra la ocupación de Haití (RE.H.MON.CO)

Para la autenticación:

Renel Exentus

Ricardo Gustave

Contacto: rehmoncohaiti1915@gmail.com

http://www.alterpresse.org/spip.php?article19657#.VsOYLLThBnI

Traducción del francés Diálogo 2000-JS Argentina, por http://haitinominustah.info

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s