Carta abierta al Experto Independiente sobre DDHH en Haití

CAMPAÑA HAITI ESPAÑOLDr. Gustavo Gallón,

Experto Independiente de Naciones Unidas sobre la situación de los Derechos Humanos en Haití

De nuestra consideración,

Reciba en primer lugar nuestro fraterno saludo. Compartimos una común preocupación por la situación de los derechos humanos en Haití; hemos seguido con atención la labor suya al respecto y las recomendaciones formuladas. Esperamos vivamente que esta nueva visita sea una ocasión propicia para avanzar medidas concretas, tanto de parte del gobierno provisional como de la comunidad internacional, considerando su corresponsabilidad al respecto, a favor de los derechos humanos del pueblo haitiano.Como Ud. bien ha reconocido en sus visitas anteriores, hay muchos aspectos de la situación de derechos humanos en Haití que merecen la atención urgente y persistente del gobierno y de la comunidad internacional. Entre ellos se incluye la apremiante realidad social de un país donde más de un tercio de la población sufre hambre y la mayoría carece de acceso a agua potable y saneamiento básico y donde reina un alto grado de impunidad incluso por los crímenes más gravosos cometidos en contra del pueblo.

Nuestras organizaciones, como muchas redes y movimientos populares en América Latina, el Caribe y otras partes del mundo, se han preocupado desde hace muchos años sobre todo por la violación grave, sistemática y masiva de los derechos humanos, incluyendo los derechos fundamentales a la soberanía y la autodeterminación, que significa la presencia en Haití de la MINUSTAH. Instalada después de que EE.UU. sacara del país al presidente elegido, el 29 de febrero de 2004, en lo que constituyó el primer golpe de estado exitoso de ese gobierno en nuestra región en este nuevo siglo, entendemos que la MINUSTAH no constituye una solución para los desafíos que enfrentan al pueblo haitiano sino un obstáculo más.

Con la doblemente indignante presencia mayoritaria de tropas y policías provenientes de países hermanos de nuestra región, la MINUSTAH está denunciada como una verdadera fuerza de ocupación extranjera de Haití. Asegura la injerencia permanente de los poderes agrupados en el llamado “Grupo Core” en todas las decisiones importantes del país, incluyendo desde ya los procesos electorales y la consolidación en Haití de sus empresas e intereses económicos y financieros en flagrante violación de los derechos esenciales de la población tanto civiles y políticos como económicos, sociales, culturales y ambientales.

A dos cientos años de la imposición francesa del pago de una “indemnización” a los esclavistas coloniales y a cien años de la primera invasión y ocupación estadounidense, ambos crímenes que hasta el día de hoy siguen impunes tal cual los crímenes de la MINUSTAH, que ya lleva 12 años ocupando el país, precisa reconocer que la defensa y promoción de los derechos humanos en Haití requiere de otras políticas y mecanismos de parte de la comunidad internacional.

Por eso, desde todos los rincones de nuestra América latina y el Caribe, como organizaciones, redes y movimientos populares seguiremos abogando por el retiro de la MINUSTAH y el fin de toda ocupación del país, y planteamos la necesidad que sus numerosas responsabilidades ante la situación de violación sistemática de los derechos de la población haitiana, incluyendo desde ya el abuso sexual y la violación de niños y niñas, jóvenes y mujeres, sean debidamente reconocidas, sancionadas y reparadas, a fin de afianzar la posibilidad del “Nunca Más”.

Al respecto, queremos apoyar especialmente, el llamado hecho en su primer Informe, al reconocimiento de la responsabilidad de la MINUSTAH en relación a la epidemia mortífera de cólera. En diversas gestiones, incluyendo numerosas Cartas abiertas a los gobiernos y autoridades de las NN.UU., hemos apoyado específicamente la recomendación de crear una comisión con el mandato de establecer la verdad y asegurar justicia y la indemnización correspondiente, para las víctimas, sus familias y comunidades.

Seguramente Ud. se habrá informado en esta visita, de que hasta ahora, más de nueve mil (9.000) personas han perdido sus vidas y más de 900.000 personas han sido infectadas a causa de esta terrible epidemia que sigue provocando estragos. Mismo en esta semana de su visita, hay datos realmente alarmantes acerca de nuevas muertes en el noroeste del país. Según entendemos, el análisis científico realizado por distintos organismos tanto adentro como afuera de Haití, no deja lugar a dudas con respecto a la relación entre la presencia y acción de la MINUSTAH, y la introducción de la bacteria causante de esta enfermedad.

Es doblemente inaceptable que quienes se introdujeron en el país con el argumento de contribuir al cumplimiento de los derechos humanos, no sólo se convierten en sus principales violadores sino que además, se esconden detrás de una verdadera impunidad diplomática para no asumir sus responsabilidades al respecto. Para colmo, según denuncian muchas voces desde Haití, el programa ampliamente publicitado por la ONU para asegurar el derecho humano de acceso al agua potable y saneamiento, languidece por falta de inversiones mucho menos costosas que los recursos encaminados año tras año para mantener la presencia de la MINUSTAH.

Por último, tomamos nota de las preocupaciones expresadas en su Informe de septiembre 2015, en torno al desarrollo muy postergado de las elecciones legislativas y municipales y la perspectiva poca alentadora para las elecciones presidenciales, considerando las diversas denuncias de irregularidades y violencia entonces existentes.

Confiamos que en el transcurso de esta visita, habrá tenido oportunidad para conversar con diferentes actores sociales y políticos y constatar no solo el elevado nivel de cuestionamiento de ambas elecciones realizadas en 2015 sino también de los apresurados esfuerzos que siguen en curso para forzar la continuidad de un proceso ampliamente calificado de fraudulenta. En ese sentido, y frente al acuerdo del 6 febrero que las organizaciones haitianas con las cuales nos relacionamos permanentemente señalan como una nueva violación de sus derechos políticos básicos, resaltamos la importancia de prestar atención a las propuestas formuladas por muchas organizaciones, señalando la necesidad prioritaria de establecer una comisión independiente de evaluación del proceso electoral y de poder contar con los resultados de su trabajo antes de ser compelidos a proceder conforme a las exigencias internacionales en vez de los derechos y necesidades del pueblo de Haití.

Consideramos que la situación actual de impasse electoral, debilitamiento de las instituciones democráticas, inestabilidad y brotes de inseguridad ciudadana, demuestra claramente la total ineficacia de la Misión instalada por el Consejo de Seguridad de la ONU hace ya 12 años. Está más que evidente que el apoyo incondicional ofrecido al último gobierno, encabezado por un presidente cuya propia elección ha sido duramente cuestionada y que durante el año 2015 gobernó por decreto por no haber realizado oportunamente las elecciones exigidas por la Constitución, ha tenido y sigue teniendo, graves implicaciones por la protección y promoción de los derechos humanos de la población. No sólo en relación al desenlace electoral-institucional, sino también en relación a cuestiones de vida y muerte para el pueblo de Haití, como podría ser, por citar solo un ejemplo, el decreto firmado el 6 de enero creando un Centro Financiero Internacional en la isla La Gonâve, sin ningún debate social o político previo.

Conscientes de que ese mismo Consejo de Seguridad está ahora abocado al debate concerniente el futuro de la MINUSTAH, cuyo mandato actual vence en octubre de este año, solicitamos por su intermedio al Consejo de Derechos Humanos, que tenga a bien recepcionar estas observaciones y propuestas y hacer conocer al Consejo de Seguridad y sus Estados miembros, sus responsabilidades en relación a los derechos humanos del pueblo de Haití. No se puede consentir que en nombre de los derechos humanos, la paz y la estabilidad, los propios Estados integrantes del Consejo de Seguridad, hacen añicos sus obligaciones a costa irreparable del pueblo que dice proteger.

– Buenos Aires, 29 de febrero de 2016

Por Diálogo 2000 – Jubileo Sur Argentina, integrante del Comité argentino de solidaridad por el retiro de la MINUSTAH y el fin de toda ocupación de Haití:

Adolfo Pérez Esquivel                                                      Nora Cortiñas   y   Mirta Baravalle    Premio Nobel de la Paz                                          Madres de Plaza de Mayo – Línea Fundadora

Luis Romero, Susana Moreira, Ana Almada                                          Beverly Keene       Fundación SERPAJ, Coordinación Nacional                                           Coordinadora

 

Por Jubileo Sur / Américas:                                                                        Por PAPDA-Haití:

Martha Beatriz Flores                                                                                  Camille Chalmers  Coordinadora Regional                                                                                Director Ejecutivo

 

Por la Red Jubileu Sul Brasil:

Rosilene Wansetto, Coordinadora

 

Adj. Carta a los gobiernos de la CELAC, 26.01.16

No en nuestro nombre, octubre 2015

 

Rte/ Diálogo 2000 – JS Argentina, dialogo2000@jubileosur.org

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