No a la militarización de la ayuda humanitaria

Posicionamiento de organizaciones y personalidades haitianas e internacionales

A pesar de la retirada de las tropas dominicanas de Haití, anunciada por la prensa, queremos expresar nuestra indignación sin límites al aprender, el 13 de octubre de 2016, que tropas dominicanas habían sido desplegadas en Haití bajo el pretexto de proteger a los convoyes de ayuda humanitaria proveniente de la República Dominicana. Quienes no comparten o no entienden nuestra ira legítima ante este inaceptable hecho, no saben o tal vez ignoran deliberadamente que en 1937 cerca de 30.000 haitianos fueron masacrados por soldados dominicanos bajo el mando del gobierno dominicano, entonces comprometido en una campaña de odio y limpieza étnica dirigida hacia los nacionales haitianos en su territorio. Recordemos que muy recientemente, el 23 de septiembre de 2013, la República Dominicana retiró retroactivamente la nacionalidad dominicana a un cuarto de millón de dominicanos de ascendencia haitiana nacidas en la República Dominicana. Esto, en violación de la Constitución dominicana que reconoce el principio de la no retroactividad de la ley, y a pesar del hecho de que la República Dominicana es signataria de la Convención de las Naciones Unidas sobre la eliminación de la apatridia.

En cuanto al gobierno de Haití que, de acuerdo con lo que se ha informado, habría dado su acuerdo al ingreso de tropas dominicanas en Haití, recordemos que es un gobierno provisorio no elegido, con un mandato reducido y limitado y de acuerdo con la Constitución de Haití, no puede tomar la decisión de conceder, aunque sea a un sólo soldado del ejército dominicano o de cualquier otra fuerza extranjera, el derecho de pisar suelo haitiano. Que quede bien claro, en contra de lo que se atrevió a afirmar un representante de la Embajada dominicana en Haití, quienes denuncian la presencia militar dominicana en Haití no son personas incapaces de reconocer gestos de verdadera amistad. Creemos simplemente que cuando los amigos tienden la mano para ayudar, no deben tener en la otra un fusil. En este punto, recomendamos a la Embajada dominicana tomar como ejemplo a Cuba y Venezuela, que han enviado respectivamente médicos y más de 700 toneladas de ayuda de primera necesidad a Haití sin proceder a un despliegue militar en el interior del país.En este mismo orden de ideas, también sería hora de que un examen de conciencia sea realizado por el gobierno de Estados Unidos que ocupó Haití desde 1915 hasta 1934 y que, después del terremoto de 2010, es criticado a nivel local e internacional por su contraproducente e incesante propensión a militarizar la ayuda que destina a la primera república negra libre en el mundo. Hay que decirlo alto y claro: la presencia de tropas militares extranjeras en tierra haitiana no es necesaria en absoluta para la distribución de ayuda humanitaria.

Consideramos que, aunque sea temporario, la intervención militar dominicana en Haití es aún más absurda y reprobable que una misión militar de la ONU, que ya se encuentra en territorio haitiano desde hace más de doce años y cuya presencia en el país recién fue extendida por otros seis meses, a pesar de las controversias en torno a su balance. ¿Qué puede justificar que soldados dominicanos, estadounidenses, franceses o de otros países miembros de la ONU tienen que intervenir para proteger a los convoyes humanitarios, mientras que los cascos azules, presentes en Haití, no lo hacen? ¿Las autoridades haitianas que permitieron la intervención militar dominicana, se han olvidado que fue desde una base militar de la MINUSTAH que el cólera fue introducido en Haití? Las autoridades haitianas, ¿se han olvidado de los homicidios y violaciones de los cuales han sido culpables los soldados extranjeros en Haití? Estos numerosos y graves crímenes, cometidos impunemente por los soldados, ¿no son una prueba de que en realidad militar no rima con humanitaria?

El fracaso absoluto de las fuerzas de paz de la ONU en Haití y la negativa sistemática de la ONU de retirarlas del país, a pesar de un creciente consenso exigiendo su salida, son una prueba más de que ni el ejército dominicano, ni la MINUSTAH, ni el ejército estadounidense ni ningún otra fuerza extranjera está en condiciones para proporcionar la ayuda que necesita la población haitiana. Creemos que es manifestar una gran violencia y un profundo desprecio por el pueblo de Haití, persistir a militarizar la ayuda que le es destinada.

Por último, quienes han aprendido las lecciones del post-sismo saben que es hora de poner fin a la injerencia extranjera en Haití en todas sus formas. Hasta la fecha, la ayuda más solidaria y humana recibida por Haití fue proporcionada por quienes se solidarizan con la lucha del pueblo haitiano por su liberación. En un momento en que el gasto militar mundial alcanza niveles récord, unimos nuestras voces, basadas en los principios del derecho internacional, la paz, la ética y el respeto mutuo, para decir no a la militarización de la ayuda humanitaria, no al neocolonialismo, no al negocio humanitario y sí a la solidaridad entre el pueblo de Haití y los pueblos del mundo.

Firmantes del Colectivo de apoyo al Tribunal popular haitiano contra la ocupación y la dominación :

Jennie-Laure Sully
Frantz André
Alain Saint-Victor
Sandra Cadet
Pascale Romain
Ghisi Sérand
Alain Philoctète
Chantal Ismé
Edenne Roc
Walter Scott
Ribet Thermogène.

Firmantes del Agrupamiento de Haitianos en Montréal contra la ocupación de Haití:

Renel Exentus
Ricardo Gustave

Komite Pilotaj ak Kowòdinasyon Tribinal Popilè kont 100 lane dominasyon ak okipasyon Ayiti (Comité de Pilotage et de Coordination del Tribunal Popular contra los cien años de dominacón y de ocupación de Haití) :

Camille Chalmers
Ernst Mathurin

Québec Solidario: 
Amir Khadir
Andrès Fontecilla

Oficina de organizaciones de defensa de los derechos humanos:

Me Jacceus Joseph

Sindicato de trabajadores docentes de la Universidad de Haïti:

James Darbouze

Ayiti Djanm:
Jean-Yves Blot
Ollery Saint Louis

Foro político de socioprofesionales progresistas de Haití:
Jean Wily Belfleur

Ayiti Leve:
George Noël

Foro económico internacional de los Negros
Kerlande Mibel

Mujeres de diversas lugares (FDO-WDO)

Liga internacional de lucha de los pueblos

Movimiento contra el incesto y la violación (MCVI)

Comité por los derechos humanos en América latina (CDHAL)

Centro de Trabajadores/Trabajadoras Inmigrantes – Asociación de Trabajadores / Trabajadoras Temporarios de Agencias de Colocación (CTI-ATTAP)

Frente feminista proletario revolucionario

Individu.e.s
Abby Lippman
Amelia Moreno Suarez
Anoucheh Machouf
Benita Apollon Bruno
Conrad Caton
Diane Matte
Elahé Chokraie
Emily Drysdale
Emmanuel Brice
Geneviève Szczepanik
Giuliana Fumagalli
Inti Barrios Sara Santillan
Janet Lumb
Jasmin de la Calzada
Joanne Sherwood
Jose Bruno
Josette Jean-Pierre Rousseau
Maguy Métellus
Malcolm Guy
Marie Boti
Marie-Eve Marleau
Marie-Josée Gensse
Marlène Rateau
Monique Manigat
Monique Rocheleau
Nima Machouf
Patrick Stephenson
Rachel Philippe-Auguste
Rebert Ismaël
Rita Acosta
Sabine Michaud
Shahrzad Arshadi
Shanie Roy
Stéphane Alix
Turenne Joseph
Valery Dantica
Vélina Elysee Charlier
Viviana Medina
Yolette Andrée François Jeanty

Texto enviado a Alterpresse el 25/10/16 y publicado el 26/10/16

http://www.alterpresse.org/spip.php?article20813#.WCCYLdThBnJ

Traducción del francés Diálogo 2000-JS Argentina, por http://haitinominustah.info

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s