La Memoria al servicio de las luchas: el juramento de Bois Caiman

pastedImageHace 227 años, el 14 de agosto de 1791, los esclavos insurrectos de Haití se reunieron en Bois-Caiman para prestar juramento de que se levantarían para abolir la esclavitud.
 
Por iniciativa del jefe rebelde Dutty Boukman, esta ceremonia permite a los insurrectos superar el mito de la invencibilidad del hombre blanco que los esclavistas mantienen y alimentan meticulosamente.
 
La ceremonia que reagrupa un gran numero de esclavos es dirigida por la sacerdotiza Cécile Fatima que sacrifica un animal. Los participantes beben su sangre para transformarse en invencibles.
Al final de la ceremonia, Boukman da la orden  de un alzamiento general hasta la victoria.
La utilización del Vudú es también un medio para reunir a hombres y mujeres de diferentes pueblos y  tribus con el fin de sumar las fuerzas necesarias para el combate.
Perteneciendo a culturas y creencias diferentes, los esclavos inventaron nuevos ritos para consolidar su unidad. La ceremonia fue el primer gran movimiento de unidad de los esclavos (los marrons y otros esclavos de los alrededores) contra el sistema esclavista.
Por otro lado, la violencia extrema, la gran fuerza de este sistema (como el de todos los sistemas de dominación) consiste en hacerles interiorizar a los dominados, el sentimiento de superioridad del dominador.
 
La ceremonia de Bois-Caiman, ayuda a quebrar ese sentimiento de inferioridad.
Testimonios de las palabras del juramento prestado por los participantes cuentan que se dijo:
” El Dios de los Blancos hace lo que el Blanco hace. el Dios de los Blancos ordena el crimen, mientras que el nuestro nos pide buenas obras. Sin embargo el nuestro que es tan bueno nos está solicitando venganza: él conducirá nuestros brazos y nos asistirá. Rompan entonces la imágen del dios Blanco, causante de nuestras lágrimas. Disfrutemos de la libertad que

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 está en el fondo de  todos nuestros corazones”.
 
El levantamiento tuvo lugar en la noche del 21 al 22 de agosto y duró una decena de días. Las propiedades de los amos esclavistas fueron incendiadas y varios de ellos ejecutados. Boukman muere en el combate. Su cabeza fué expuesta para demostrar a los insurgentes que él no era invulnerable.
 
A pesar de una represión feroz, la insurrección no pudo ser derrotada y otros jefes tomaron la dirección del movimiento (Jean-François Biassou, Toussaint).
El juramento del Bois-Caiman  desencadena así una de las páginas más bellas de la emancipación africana y humana que conducirá  a la independencia de Haití.
Recordemos esta lección de unidad que dió a nuestros ancestros esclavos la fuerza para lanzarse a la conquista de la libertad.

TextO: FUIQP (Modifications et ajouts ASV)

Traducción del francés M. Riet.

 

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